viernes, 25 de septiembre de 2009

"Pautas de redacción periodística", el manual de estilo de La Prensa

Bolivia, al igual que otros países, contribuye al buen uso del idioma español en los medios de comunicación. Una muestra de ello es el libro Pautas de redacción periodística, editada en 2005 por el periódico La Prensa.

Escrita por Luz Crspín y Miguel Tamayo, el texto disipa en un poco más de 60 páginas varias dudas sobre los errores de redacción más frecuentes que se cometen en el periodismo nacional. Faltas que van desde el uso de la tilde en algunos nombres, hasta la correcta utilización de algunos verbos generalmente mal empleados.

Lo interesante es que no se trata del único manual de redacción, pues en su bibliografía se menciona una guía de estilo perteneciente al desaparecido matutino Última Hora.

El filólogo Alberto Gómez Font, en su artículo Libros de estilo, necesidad de un acuerdo, se refiere a estas publicaciones como las "verdaderas guías de uso del español actual" por su empleo en los medios de comunicación y la influencia que éstos tienen en la gente. Asimismo, manifiesta su afán por recolectar una lista de todos los manuales existentes en el mundo.

En esta relación de textos existen 163 obras, y Bolivia no figura en ella. Pero hoy puede hacer un par de contribuciones con la Guía de estilo Última Hora (1995) y Pautas de redacción periodística (2005).

viernes, 7 de agosto de 2009

Estructura y redacción del reportaje

Daniel Saavedra (*)

"En el oficio de reportero se puede decir lo que se quiera con dos condiciones: que se haga de forma creíble y que el periodista sepa en su conciencia que lo que escribe es verdad. Quien cede a la tentación y miente, aunque sea sobre el color de los ojos, pierde."
Gabriel García Márquez

Definiciones previas

Los géneros interpretativos combinan la información con la opinión y de ese cóctel surgen las crónicas, los reportajes interpretativos, las entrevistas, etc. El reportaje objetivo cumple en gran parte las mismas funciones que la noticia. Presenta bastantes elementos comunes, sobre todo que el periodista mantiene una perspectiva de distancia en la presentación de los hechos. Es un relato descriptivo que no debe incluir opiniones personales o valoraciones del redactor. Quizá el rasgo característico más evidente en comparación con la noticia es que su extensión generalmente es mayor. El reportaje, por tanto, permite al periodista ofrecer un mayor número de datos complementarios que cuando redacta una noticia en la que debe ceñirse a los elementos esenciales, dada la limitación de espacio con la que trabaja.

También encontrábamos diferencias en lo que se refiere al lenguaje. En el caso de la noticia ya sabemos que se aplican unas normas estrictas y un lenguaje bastante definido (sobre todo en las de agencia). En el reportaje el periodista disfruta de una mayor libertad expresiva siempre limitada por la función de informar. Si escribimos un reportaje, podremos utilizar algunas estructuras sintácticas poco frecuentes en las noticias, o elaborar descripciones más creativas, pero no nos podemos olvidar que nuestra función es ante todo informar con profundidad al lector de unos hechos determinados. Si nuestra creatividad supone una dificultad añadida para que el lector pueda recibir esos datos informativos de un modo claro y directo, nos habremos equivocado en el planteamiento.

El reportaje informativo constaba de dos partes: el lead o entradilla, y el cuerpo del mismo. El lead del reportaje pretende ganar la atención del lector desde la primera frase, a diferencia del lead de la noticia que tiene como función prioritaria condensar la esencia de la noticia. No es necesario que la entradilla del reportaje reúna los datos esenciales de los acontecimientos o hechos que se describen. Pretende atrapar el interés del lector para que continúe la lectura del reportaje. Para ello puede aplicar distintas fórmulas de lead utilizando: la ironía, el contraste o la sorpresa. Cuando lo consideremos oportuno podremos utilizar también el lead informativo característico de la noticia.

En el cuerpo del reportaje el periodista tampoco tiene que ceñirse a la estructura de la pirámide invertida casi obligatoria en las noticias. Además de aplicar esta estructura cuando la estime conveniente, el redactor puede combinar datos esenciales con datos complementarios para mantener el interés del lector y la intensidad del relato. Tengamos siempre en cuenta que en el reportaje no es obligatoria la exposición de los datos en estricto orden decreciente de importancia.

El otro gran tipo de reportaje, y la estrella de hoy, es el reportaje interpretativo que sí presenta unas diferencias muy significativas frente al objetivo. El reportaje interpretativo pertenece a los llamados géneros híbridos o interpretativos, combinando componentes propios de los géneros informativos con otros utilizados en los géneros de opinión.

En el reportaje interpretativo el periodista relata un hecho de actualidad pero introduce también determinados juicios de valor. El periodista se permite abandonar su compromiso de permanecer ausente de la información utilizando elementos subjetivos. El movimiento llamado "Nuevo periodismo", que surgió en EEUU en los años 60, desarrolló este tipo de reportajes rompiendo muchos de los tabúes y normas que regían el periodismo (entraremos más en profundidad en esta escuela periodística cuando tratemos el reportaje novelado y otras maravillas del nuevo periodismo).

Los reportajes interpretativos suelen tener una gran creatividad: la libertad lingüística es total, la estructura del relato es libre. El autor puede llegar a recrearse con su propio estilo literario buscando la originalidad. Todo, o casi todo, le está permitido siempre y cuando interese al lector. En España tenemos grandes autores de este tipo de reportajes; por citar alguno, destacan los de Juan José Millás o Manuel Rivas en las páginas del suplemento dominical de El País.

El reportaje interpretativo

Igual que la noticia tiene su género interpretativo en la crónica, el reportaje también puede experimentar esa transformación. No es lo más usual, puesto que el motivo de un reportaje suele radicar en algún acontecimiento cercano y único, mientras que la crónica -cuyo nombre, como ya vimos, está relacionado con cronos, (tiempo) en griego- suele buscar antecedentes y consecuencias, yendo de adelante hacia atrás y viceversa, aunque se refiera a un hecho ocurrido en el día.

El reportaje interpretativo encuentra su mejor acomodo en las publicaciones semanales, quincenales y mensuales (lo que no quiere decir que se excluya de los diarios, principalmente si disponen de suplementos con esa periodicidad). En ellas parece más lógico que el reportero afronte su trabajo teniendo en cuenta un mayor periodo de tiempo, un “cronos” que, además, le permite escribir con distinta presión de cierre de la que rodea al reportero de un diario. Asimismo, el reportero de un semanario tiene la ventaja de apreciar las consecuencias que tuvo dos días más tarde lo que ocurrió hace exactamente tres, y de incluirlo todo ello en un mismo trabajo. Es decir, puede interpretar lo acontecido un día según la evolución inmediatamente posterior. El reportero de un diario también podría utilizar esa ventaja, pero después de haberse pronunciado ya el día en cuestión.

Para el reportaje interpretativo pueden valer las técnicas de las que hemos hablado en las respectivas entregas sobre el reportaje informativo y sobre la crónica. En resumen, harán falta un hilo conductor y mucho cuidado a la hora de calificar los hechos y las personas.

Vemos a renglón seguido un ejemplo:

“¿Qué ha sido del temible Ejército Rojo, orgullo de la URSS y punta de lanza de una política imperial que sometió bajo su yugo a gran parte de Europa? Las Fuerzas Armadas rusas, nacidas el 7 de mayo de 1992, han recogido su legado, pero antes de tener siquiera tiempo de reorganizarse ya se ven inmersas en la crisis. Una crisis de identidad, moral, política y económica.
El desencanto reina en todos los cuarteles de Rusia. Nada más recuperarse de su enfermedad, Yeltsin, veterano de Chechenia, ha vuelto a ahogarse en vodka. De vez en cuando, arenga a los reclutas para olvidar que tiene los bolsillos vacíos. La paga de estos soldados, que ya se venía retrasando desde 1994, sufrió un parón absoluto tras la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en julio del año pasado. Como resultado, unos 30.000 oficiales, entre los que se encuentran los mejores especialistas, han presentado la dimisión en pocos meses. Para poder seguir manteniendo a sus familias, gran parte de los suboficiales se dedica a descargar vagones en las estaciones, acarrear piedras en las canteras o se convierten en improvisados guardaespaldas. Sin embargo, cuando te destinan a la otra punta del país, a una zona desolada y lúgubre, te encuentras en un callejón sin salida. ”No me ha quedado más remedio que vivir a costa de mis padres, que al menos reciben una pensión”, confiesa avergonzado un teniente coronel de aviación. Algunos de sus colegas no han dudado en recurrir a las reservas de armamento. Los desertores se lanzan al robo y al atraco a mano armada. Además, una ola de suicidios, señal del desamparo reinante, inunda las filas del Ejército: más de mil suboficiales se quitaron la vida en 1996, es decir, un 26 por ciento más que el año anterior, sin olvidar el número de soldados desconocidos que corrieron la misma suerte. Este fenómeno afecta incluso a los sectores de mayor relieve. A principios de noviembre, Vladímir Nerchai, director del Instituto de Investigaciones sobre Armas Nucleares de Snekinsk, se pegaba un tiro al no poder soportar por más tiempo la angustia de los 3.000 investigadores y técnicos que no disponían de fondos desde el verano. Para completar esta imagen de desolación, varios reclutas han muerto de hambre desde 1993 en Extremo Oriente. En otros lugares, algunos reclutas se mantienen con vida a base de devorar sus raciones de supervivencia. Esta situación acabó con la vida de una tercera parte de los soldados en 1995. Atractivo y de complexión atlética, el capitán Andrei N., que ronda los 30 años, manda desde hace seis un regimiento cuya misión es proteger uno de los almacenes de municiones más grandes de Rusia occidental. Tiene que alimentar a 300 hombres, pero hace meses que no ve un rublo de Moscú. ?Si los militares se rebelan, el gobierno lo lamentará, pero ya será demasiado tarde?. Mientras tanto, la guarnición hace lo que puede para sobrevivir. ?Ayudamos a los campesinos en la recogida de la cosecha y ellos nos venden las coles a mitad de precio?. La mayoría de los oficiales y soldados no poseen más que el uniforme que llevan puesto, un atuendo demasiado ligero para la crudeza invernal. Los cuarteles, por otra parte, son de los años 60, pero ya tienen las huellas de la degradación: paredes renegridas, juntas que se tambalean, iluminación insuficiente, sanitarios desfasados? ?Y ni siquiera tengo con qué pagar el combustible necesario para la calefacción?, continúa diciendo Andrei. ?¿Pero qué pretenden en Moscú? ¿Es que quieren que hagamos saltar el arsenal por los aires? Si es necesario, haremos temblar los cimientos del Kremlin?. El desastre de la campaña chechena ha empañado el prestigio del uniforme, además de dejar una profunda huella en la identidad del ejército. ?La gente nos acusa de haber matado a miles de civiles, pero ¿por qué no acusan en cambio a los que han desatado esta absurda guerra civil??, afirma indignado Guennadi, comandante de una división de tanques?.”

(Cambio 16, 10 de febrero de 1997. Silvana Pasquier / Alla Chevenika).


¿Qué diferencias se dan entre este reportaje interpretativo y una crónica? Sobre todo, el campo temporal. No se trata de algo ocurrido en el día, sino de una serie de hechos acaecidos en distintos momentos, y con un nexo entre ellos, que sirven al autor para establecer una interpretación que los abarca. Igualmente, se añaden opiniones de algunos de los actores principales implicados en lo que se narra, mientras que una crónica puede prescindir de ellos.

El reportaje interpretativo lleva noticias y entrevistas; puede reunir en su desarrollo a todos los géneros periodísticos; constituye el examen de un tema en el que se proporcionan antecedentes, comparaciones, derivaciones y consecuencias de tal manera que el asunto queda trazado con amplitud y en forma cabal.

Pasos del reportaje


Entre las fases que algunos autores (como Ulibarri, Rojas Avendaño, Vivaldi y Riva Palacio) advierten en la realización del reportaje, están:
1)
Elegir el tema, que nace a partir de una idea.
2)
Trazar objetivos y enfoque del trabajo.
3)
Programar y desarrollar la investigación, incluyendo todo tipo de fuentes: hemerográficas, bibliográficas, documentales, personales, etcétera.
4)
Procesar, seleccionar y jerarquizar información: datos básicos y de actualidad, testimonios, ambientes, sobre personas, conceptos, interpretaciones...
5)
Estructurar contenido y escribir el reportaje.
6)
Publicar.

De manera sintética esas seis etapas pueden resumirse en tres pasos: definición temática, investigación y procesamiento, y escritura y publicación.

Elección temática

Respecto de la elección del asunto por desarrollar, distinguiremos dos tipos de reportaje: los que surgen a partir de las noticias del momento, y aquellos que los periodistas emprenden por propia iniciativa. De hecho, podemos considerar tanto al reportaje informativo como al interpretativo como la profundización contextualizada y enriquecida de la noticia. A su vez, los trabajos periodísticos que no nacen de la actualidad deben su existencia a intereses e inquietudes del propio reportero o editor, en ocasiones a partir de providenciales lecturas o pistas de interés halladas al revisar archivos.

En este contexto, de acuerdo con William Blundell, para responder al porqué y cómo de un suceso, resulta pertinente planear el reportaje en función de seis puntos:

1.
Historia: cómo se relaciona el pasado con lo que ocurre hoy.
2.
Alcance: qué tan generalizado y variado es el fenómeno, a quién afecta y de qué manera.
3.
Causas: por qué motivo ocurre hoy ese hecho.
4.
Impacto: cuáles son las consecuencias.
5.
Contracorrientes: qué dicen y hacen fuerzas contrarias.
6.
Futuro: qué podría suceder en ciertos casos y si no se resuelve el problema en cuestión.

Investigación y procesamiento

La investigación periodística, por su parte, requiere de un proceso de planificación. Para introducirse en algún tema, se recomienda acudir primero a la hemeroteca o a bancos de datos o navegar en el ciberespacio, con el propósito de hallar y extraer información de apoyo sobre los antecedentes de un asunto determinado y gracias a la cual podría tener una perspectiva sobre lo que se ha publicado, omitido o soslayado del mismo.

Posteriormente, vale la pena rastrear, revisar, leer y marcar libros, revistas y toda clase de documentos referentes al tema. Y para redondear el trabajo investigativo, resulta imprescindible entablar contacto directo con protagonistas de la información y concertar entrevistas, sondeos, indagaciones, y rescatar puntos de vista e interpretaciones tanto de ellos como de testigos, contrapartes, expertos, representantes, y con toda persona que pueda facilitar más informes, opiniones o testimonios de interés. Raymundo Riva Palacio asegura que las pesquisas han de concluir cuando el periodista sepa más sobre el tema que sus interlocutores.

Una vez reunido todo ese caudal informativo, el reportero debe establecer criterios para su jerarquización y procesamiento de acuerdo con el enfoque y los objetivos previamente marcados.

Redacción y estructuras


Al respecto, Gabriel García Márquez resalta con acierto: “El reportaje es como una salchicha: debes saber dónde empieza y dónde acaba. Porque si no, lo vas llenando de datos y nunca terminas”.

Y en efecto: es conveniente trazar un esquema previo antes de emprender la redacción, a fin de no perderse en el cúmulo de datos, establecer las etapas más importantes, y darle unidad y coherencia al relato. Tal esquema o estructura de contenido incluye:

a)
Entrada,
b)
introducción o contexto del asunto,
c)
desarrollo y
d)
conclusión o remate.

Entradas.
Las mejores entradas son como los umbrales de las galerías comerciales: misteriosas. Dejan al transeúnte -en este caso al lector- en suspenso y con la curiosidad de conocer qué hay dentro; en suma, lo dejan con una pregunta sin respuesta en la mente. El propósito es llevar al lector a leer el siguiente párrafo y muchas veces, si se tiene éxito, a todos los demás párrafos.

García Márquez prefiere la entrada anecdótica: “Piensa en la anécdota que más te impresionó y escríbela. Siempre es difícil, pero siempre sale”.

Aquí podéis ver una completa tipología de las entradas periodísticas:
a)
Noticiosa, sintética o de panorama: resumen del asunto o visión panorámica de lo que se va a tratar.
b)
Descriptiva: pinta escenarios donde se desarrollará el reportaje.
c)
Histórica o narrativa: empieza relatando un suceso en plan secuencial.
d)
Contrastada: ofrece elementos de comparación o contraste en torno al tema.
e)
Analógica: presenta comparación o contraste, pero a manera de metáforas.
f)
De definición: define los principales elementos del trabajo periodístico.
g)
De juicio: plantea juicios o críticas u opiniones del reportero sobre el asunto por abordar.
h)
De detalle: resalta un pequeño pormenor (escena, frase, anécdota, diálogo, etcétera) para enganchar al lector.
i)
Coloquial: con una pregunta u otro tipo de expresión que busca involucrar al lector, sugiere un diálogo con el mismo.
j)
De cita: refiere una declaración central como hilo conductor del reportaje.

Introducción y contexto. Si el arranque o entrada debe atrapar la curiosidad del público, el párrafo o párrafos de introducción o contexto precisan ubicarlo brevemente respecto de las coordenadas polémicas, noticiosas o de interés social que el asunto por tratar engloba. Planteado esto, se abre paso al desarrollo del reportaje en cuyo curso ha de ofrecerse la información recabada, que puede reforzarse con opiniones, testimonios y descripciones. Aquí también se presentan mayores antecedentes, detalles y posturas, procurando manejar una prosa más libre en cuanto al estilo.

Desarrollo.
Existen varias estructuras para organizar el desarrollo del reportaje:

a)
Por bloques temáticos: breves asuntos específicos que se van concatenando a lo largo del texto.
b)
Cronológica: en el orden que ocurrieron los hechos; muy similar a la crónica.
c)
Dialéctica: utiliza más puntos de vista que información y sobre ciertos puntos se van tejiendo contrastes, similitudes, diferencias...
d)
En orden a la investigación: se refieren las aristas informativas de acuerdo a como se han encontrado.
e)
Enigmática: busca crear suspenso narrativo y en función de ello se organiza y presenta la información.
f)
Por elementos de investigación: sea por personas, documentos o lugares.
g)
Por fuentes: conforme a la calidad noticiosa o relevancia de los informantes o documentos.
h)
Por escenas: narra y describe acontecimientos, personas o lugares para fundamentar el problema en cuestión.
i)
Coloquial: libertad en su presentación y sin orden definido; las circunstancias imponen la secuencia del relato; muy usada por escritores.

Es importante señalar que en torno a tales estructuras no existen linderos inamovibles. Por tanto, el reportero, si así lo considera conveniente para los fines de su trabajo y lo hace dándole una coherencia interna, puede tomar lo mejor de alguna o algunas de las estructuras arriba expuestas.

En el cuerpo o desarrollo, entonces, el periodista sustenta el enfoque ideado desde el principio, en función del cual va enlazando los elementos informativos, analíticos, opinativos y de interpretación para dar cuenta cabal del asunto tratado y luego concluir con un broche de oro conocido como remate o cierre.

Subtítulos.
Éstos son altos en el camino del texto que sirven para:

1.
Ordenar: agrupando tramos de un texto extenso referidos a un mismo aspecto. Esto también se refiere al ordenamiento mental del lector.

2. Dar un descanso: para el lector resulta visualmente agotador encontrarse con grandes sábanas de texto. Por diagramación, por carácter, por atractivo, el subtítulo resulta ser una especie de descanso visual que además, reimprime una nueva fuerza al interés del lector.

3.
Establecer "minicapítulos" al interior del reportaje.

El subtítulo debe ser tan creativo como el título. En lo posible hay que evitar convertirlo en un resumen de lo que viene a continuación. Además, en la mayoría de los casos no acepta más de tres palabras como máximo. Muchas veces puede ser un par de palabras sacadas del texto que lo precede, o una o tres palabras que llamen especialmente la atención y que de un modo indirecto o directo se relacionen con lo que sigue. Lo ideal es ir subtitulando a medida que se escribe el texto, para ir ordenando el reportaje (o para ir ordenando nuestra mente).

Puede ocurrir que al terminar el texto, una vez que lo revisemos, descubramos que uno o más subtítulos deben ser suprimidos o, también, que notemos que falta un subtítulo en una zona del cuerpo de texto. Las divisiones que otorgan los subtítulos sólo serán funcionales y correctas en la medida en que las partes que lo constituyen se mantengan ligadas, aun cuando se opongan o contrasten. Además, hay que cuidar que el texto que secunda al subtítulo no responda a un tema distinto del principal del reportaje.

Remates.
El remate viene a ser como el tiro de gracia para un condenado o la única y gran cereza del pastel: puede subrayar, sintetizar, sugerir, redondear, proyectar... Lo importante del cierre consiste en que significa la despedida del lector y por ello necesita ser breve, significativo y memorable.

Algunos tipos de remate son los siguientes:

a)
De retorno: cierra con el elemento informativo referido en la entrada.
b)
De conclusión: sintetiza conclusiones lógicas.
c)
De sugerencia o llamamiento: se aconseja o se sugiere.
d)
De detalle: pequeño elemento "puede ser una anécdota" que resume el contenido del reportaje.
e)
Rotundo: frase u oración enfática que refleja el sentido de la investigación.

El reportaje, en suma, constituye el género periodístico con mayor exigencia investigativa; que ofrece total libertad para desarrollar un estilo literario; y gracias al cual se conocen a los verdaderos escritores del periodismo.

Rompiendo la estructura


Un texto debe tener vida. La vida es movimiento, se constituye por altos y bajos, por tensiones y distensiones. Un texto también. Un reportaje debe tener este desarrollo móvil; debe mostrar que en él hay vida, nervios, jugos, fluidos, amores, odios y pasiones. Un reportaje debe tener un inicio, un desarrollo, un clímax y un cierre, no importa cuál sea su orden. Se puede comenzar por el cierre, seguir por el inicio, continuar con el desarrollo y acabar con el clímax. Se puede jugar, la curva dramática la dibuja y la define el periodista. Este es el momento para jugar con el "flash-back" y el "racco".

Como autores debemos saber lo que irá ocurriendo en el texto, pero jamás debemos anticipárselo al lector... ya saben, no queremos que nuestro trabajo termine como envoltura de pescado. Cualquier anticipación que hagamos evitará que el lector se asombre o emocione con lo que viene; se romperá la magia y el juego de seducción.

Después de enunciar algo general, podemos pasar a un detalle. Pero ir de un detalle hacia lo generales infinitamente más difícil y requiere que la particularidad sea realmente determinante en la generalidad.

Cuando hablamos demás aburrimos. Nos arriesgamos a que el lector nos abandone. "Cuál es el límite" Sólo debemos explicarle al lector aquello que realmente amerite explicación. Hay que saber diferenciar lo accesorio de lo principal; escribir más de algo no siempre agrega información.

Utilizar recursos literarios como la metáfora y la comparación enriquecerá el texto siempre y cuando el recurso sea acertado y creativo. Por ejemplo, decir que "esta mujer tiene un cabello dorado como el trigo maduro en una tarde de estío" es jugar con la metáfora y la comparación de un modo demasiado poco creativo, pues este tipo de metáforas y comparaciones fueron muy utilizadas por los románticos. Pero decir que "su pelo amarillo natural se enrosca como el humo de un puro expuesto a una leve corriente de aire" es creativo, atrae y mueve.

La imagen es otro recurso literario que podemos usar para crear efectos de alto interés para nuestros lectores. La imagen es más potente que la metáfora y la comparación, pues recrea un hecho verdaderamente ocurrido en el pasado, reinyectándole fuerza viva. Cómo se accede a la imagen: mediante la reconstrucción de escenas y diálogos. Así de simple. Eso sí, es reconstrucción, recreación, no creación ni construcción; es verdad, no creación imaginaria. Aquí generalmente se utiliza el presente como tiempo verbal, pues es más directo y provoca más choque y emoción.

Y ya que hemos tocado, aunque tangencialmente, el tema de los tiempos verbales, hay que recordar que cada vez que escribimos, debemos mantener la continuidad verbal en nuestro texto. Ojo, esto no es nada fácil. Por lo mismo, no basta con intentar lograrlo mientras vamos escribiendo, debemos poner especial atención en esto en el momento de la corrección y edición.

Cada vez que escribimos debemos tener en cuenta las expectativas y aspiraciones del lector. Es bueno detenerse cada cierto punto para pensar en las dudas que le podrían surgir al lector a través de la lectura. Si descubrimos que no hemos dado respuesta a alguna de estas dudas, volvamos atrás y busquemos la forma de hacerlo. Recordemos que escribimos para otros y esos otros no saben todo lo que nosotros sabemos respecto del tema que hemos investigado.

Finalmente, una vez concluida la redacción total del reportaje debemos revisarlo, corregir las faltas de ortografía, redacción y contenido. Eliminar todos los ripios, todo lo que sobra y redunda. Cerciorarnos de que todos los párrafos están perfectamente encadenados, que las oraciones y párrafos tienen sentido, que se entienden por sí solas y en el contexto. Debemos EDITAR. Tras la primera edición es aconsejable que sometamos el texto a la revisión de alguien que sabe más que nosotros (para que nos corrija críticamente) o que no conoce nada sobre el tema (para ver si entendió lo que expusimos y si entendió exactamente lo que nosotros le queríamos comunicar).

El paso siguiente es la impresión y de eso se encargarán las rotativas o los servidores de Internet.

(*) Daniel Saavedra
El Reportaje interpretativo
Escuela de Escritores: Cursos de redacción y creación literaria Derechos Reservados.

domingo, 5 de julio de 2009

Tipos de leads para reportajes

Lead noticioso o del sumario

Lead de la anécdota

Lead descriptivo o de la pintura

Lead del contraste (analogía)

Lead de la metáfora (asociación de ideas)

Lead del envoltorio de datos

Lead de la pregunta

Lead de la cita

Lead del golpe

Lead del juicio

Lead de agenda, histórico o narrativo

Lead de la extravagancia (metafórico)

Lead del diálogo

Lead del telón de fondo

Un lead de reportaje no está obligado a encajar en una de estas clasificaciones; más bien pueden combinarse entre sí. En cambio, a excepción de la entrada noticiosa, deben comenzar por un hecho particular relacionado con el tema y mantener su concepto de atracción a fin de enganchar al lector.

El lead de la anécdota en el reportaje

La entrada anecdótica es la preferida de Gabriel García Márquez. “Piensa en la anécdota que más te impresionó y escríbela. Siempre es difícil, pero siempre sale”, recomienda el Premio Nobel colombiano. En el mismo sentido, Álex Grijelmo nos sugiere: “es mejor echar un vistazo, sin consultar las notas, a todos los apuntes que hemos retenido mentalmente sobre el tema en cuestión. En la amalgama de información obtenida sobresaldrán generalmente un par de anécdotas, un hecho extraño, un chiste, una situación dramática, una paradoja, la descripción de un espacio,,, Ya tenemos algo” (1997:62). Veamos ese ejemplo:

El conejo Ricky, un niño que nunca creció

“Carmen no se cambiaba por nadie. Iba a cumplir ocho años y sus papás querían hacer realidad su gran sueño: celebrar su fiesta con el Conejo Ricky. Era mayo de 1983 cuando esperaba en la sala a que apareciese el personaje con cola de algodón. Llegaban sus amigos, la música sonaba y los regalos llovían. A ella sólo le importaba tocar esas enormes orejas blancas. De pronto, escuchó que alguien decía que el personaje de la tele había llegado y estaba allí.”

“La pequeña Carmen no pudo contenerse y corrió hacia uno de los cuartos, que tenía la puerta entreabierta. Con los ojos afilados se acercó y vio que alguien se acomodaba las orejas. La niña se alejó y luego de unos pasos no aguantó más el llanto. Su madre preguntó qué le pasaba. ‘No sabes’, respondió con lágrimas la niña, ‘¡El Conejo Ricky es humano, mamá!’.” (Escape 23/10/2005, p 8, Miguel Vargas).

Analizando esta entradilla, obtendremos lo siguiente: tipo de lead: anécdota; tema general, la vida del conejo Ricky, un personaje de la televisión infantil; tema particular (base del lead), la decepción de una niña al ver que el personaje de la tele era un humano y no un conejo, esta última es la anécdota que más sobresalió y creyó el autor que era conveniente para enganchar al lector.

No obstante, según el libro de estilo de El País, “las anécdotas irrelevantes son un pobre recurso que debe evitarse. No así las que tengan un claro valor simbólico” (1900:34). A esto Grijelmo añade: “las anécdotas aparecerán como lo más peligroso. Para comenzar un reportaje con un acaecimiento curioso, éste deberá resultar significativo en el hilo argumental que deseemos mantener, no sirve empezar con una anécdota irrelevante que se queda ahí” (1997:62). Debemos considerar estas recomendaciones cuando pensemos en un lead de estas características. En nuestro ejemplo, la anécdota cumple con estos consejos y gana en efectividad comparándolas con las otras contadas en el cuerpo. Habrá, entonces, que medir la relevancia de nuestro lead cuando decidamos tomar este rumbo.

La siguiente entrada también cuenta una anécdota, y es muy relevante, el mismo título lo sugiere. Resulta que en este poblado existen dos alcaldes, el lead hace énfasis en los inicios de esta peculiar situación, un detalle que cualquiera se preguntaría.

Santa Rosa de Roca, donde todo es posible

“El acuerdo de paz se selló al mediodía. Entonces Braulio y Miguel Ángel Vaca Díez, en pugna por la silla edil, dejaron las amenazas de crucifixión y los bloqueos a la carretera que conecta la Chiquitania con la ciudad de Santa Cruz. Luego del almuerzo familiar, los dos primos saldaron el conflicto —el 2005— con una salomónica decisión: agregar un segundo escritorio al despacho de Agente Municipal y dividir el sueldo a 1.800 bolivianos. Desde ese día, ambos reciben oficialmente a los visitantes.” (Escape 5/3/06, p 5, Javier Badani)

Lead noticioso o del sumario en el reportaje

Ejemplo:

El 80% de la droga boliviana llega a manos de las mafias brasileñas

“El 80 por ciento de la droga producida por cárteles bolivianos es enviada a Brasil, informaron fuetes diplomáticas de ese país, cuyo Gobierno está a muy poco de reclamar a Bolivia por el incremento del narcotráfico.” (La Razón 10/6/07, p 8a)

Ésta es una entrada por demás conocida, es decir, arrancar el reportaje con el quién, qué, cuándo, dónde, cómo y por qué, al estilo de una noticia. La diferencia es que el reportaje no lleva la estructura de la pirámide invertida; más bien, presenta el elemento central en el primer párrafo y lo puede desarrollar cronológicamente, por bloques temáticos, diferentes ángulos, pluralidad de fuentes, notas de apoyo, etc.

Este tipo de entradas son muy habituales en las ediciones diarias de los periódicos, y en su mayoría, por la naturaleza de la información basada en la coyuntura, pertenecen a reportajes informativos, pudiendo una noticia convertirse en un reportaje. De hecho, Juan Gargurevich, en su libro Géneros periodísticos, afirma: “los orígenes del reportaje simplemente pueden estar en las informaciones ampliadas sobre un suceso determinado. Cuando la nota informativa era insuficiente, se añadían detalles. O al revés, cuando se juzgaba necesario, se redactaba amplias notas que —de acuerdo a los criterios modernos— constituían un ‘reportaje’” (1982:253).

En este sentido, conservan su lenguaje ágil, en estilo directo y objetivo, sin permitirse muchos giros literarios, como se puede evidenciar en los reportajes interpretativos, incluso, pueden llevar títulos noticiosos, como este ejemplo:

El MAS y aliados apelan a las FFAA para sesionar en Sucre

“El Movimiento Al Socialismo (MAS) y sus aliados de la Brigada Patriótica propusieron que la Asamblea Constituyente sesione en un cuartel de las Fuerzas Armadas (FFAA) como la “opción inmediata” para garantizar la instalación, en Sucre, de las plenarias y concluir en los siguientes 29 días la redacción del nuevo texto constitucional.” (La Prensa 15/11/2007, p 3a)

Sin embargo, no todos los reportajes cuya entrada esté basada en las 5 W tienen que ser coyunturales, pueden haber casos en los que el redactor, por distintas razones, opte por usar este lead, lo que no está mal.

jueves, 2 de julio de 2009

Ejemplo de crónica: Michael Jackson en Zaragoza


El tema por estos días es Michael Jackson. Navegando, en los archivos de El País, encontramos ésta crónica sobre su llegada a Zaragoza en 1996. El lead no es muy llamativo; pero el último párrafo se presta muy bien a un ejemplo de remate, pues hace énfasis en algo muy singular (la canción de la Macarena). Noten también cómo se maneja la interpretación, que es lo más difícil de hacer, especialmente en la crónica.


Michael Jackson alborota Zaragoza

J. TORRONTEGUI, - Zaragoza


EL PAÍS - Última - 24-09-1996


La "Divinidad en movimiento", como reza una de las pancartas que le recibió en el aeropuerto de Zaragoza y pende de una valla junto a su hotel, está desde las 16.48 en tierra española, en suelo aragonés, para participar esta noche en el único recital que dará en territorio de la UE durante su actual gira mundial. La dos veces milenaria ciudad de Zaragoza está acostumbrada a ver pasear por sus calles a personajes de re nombre, pero ayer volvió a conmocionarse cuando el ídolo de los adolescentes pisó la alfombra roja desplegada en la parte civil de lo que fue uno de los reductos yanquis en España. Precisamente varios pilotos norteamericanos no quisieron perderse la llegada del Party One, nombre con el que está bautizado el Boeing 707 del cantante. En el fuselaje, también figuran las palabras Kingdom Entertainement (reino de la diversión).


Medio millar de adolescentes se agolparon junto a las verjas. Más privilegiadas fueron las autoridades locales, que sí estrecharon el guante blanco de Jackson. Guiados en todo momento por Pino Sagliocco, el productor del concierto, un teniente de alcalde, dos concejales, varios responsables de área y hasta la secretaria de la alcaldesa Luisa Fernanda Rudi aguantaron estoicos los vaivenes del horario de llegada. Entre los más satisfechos, Juan Bolea, concejal de Cultura de Zaragoza, artífice de la hazaña de que Jackson cante y baile hoy en el estadio de la Romareda. Eso sí, la hazaña ha costado 200 millones, aunque se pagarán a plazos. Contra lo que parece rutina en Michael Jackson, que no se distingue precisamente por su cordialidad, esta vez saludó en varias ocasiones a sus admiradores y hasta envió besos a la veintena de periodistas del lugar. Siempre bajo una sombrilla blanca, el cantante paseó sin máscara y ordenó abrir las verjas para saludar de más cerca a sus admiradores.


Las mayores muestras de cariño las dedicó al quinteto de niños que le entregaron dos ramos de orquídeas y lirios al pie de la escalerilla. Los privilegiados Marta y Rocío Bernad portaron los ramos, junto a la hija de un matrimonio de periodistas locales, la de un director general de la Administración regional y un adolescente familiar de Santiago Lanzuela, presidente de Gobierno aragonés.


Besos recibieron también algunas de las niñas que pudieron situarse dentro del perímetro policial instalado junto al hotel Boston, cuartel general del cantante y su grupo. Un padre paralítico acudió junto a su niña, que tuvo el privilegio de ser besada por Jackson en plena explosión de fervor de las más de dos mil personas que se agolparon en el lugar. Otra pequeña que tropezó contra la puerta giratoria del establecimiento consiguió como compensación subir en el mismo ascensor que el cantante hasta la segunda planta, donde está la suite elegida. Las expresiones de afecto no supusieron, sin embargo, problemas de orden público. Algunas muestras de alegría por haber visto de cerca al ídolo llegaron a la histeria y las lloreras, pero nada más.


Cerca del hotel, un reducido grupito de incondicionales estaba apostado desde el sábado para ver de cerca al cantante, recibido ayer al grito de "¡Michael!, ¡Michael!" cuando vieron llegar la caravana escoltada por numerosos agentes policiales. Varios Mercedes, dos de ellos blindados y otros dos matriculados en Inglaterra; dos coches más descapotables; un Jaguar y un Rolls-Royce compusieron la comitiva que recibió tratamiento poco menos que de jefe de Estado. De hecho, la Guardia Urbana cortó las vías transversales a su itinerario y se eliminaron los semáforos, mientras miles de personas apostadas en las calles saludaban a Jackson y su corte. Fotos de primeros planos -milagros de la tecnología protectora- no salieron.


Ya en el hotel, Michael se colgó –literalmente- de uno de los ocho ventanales de su habitación y se sentó en el exterior para saludar a las y los admiradores que, aguardaban en la calle. Más besos a distancia.


La caravana volvió a formarse a media tarde para que el cantante visitara un centro comercial. Compró un compacto, una cadena musical y una grabadora, todo ello por unas 30.000 pesetas. ¿A que no se imaginan cuál era el disco? Sí, era... ¡Macarena! ¿También tú, Michael?

miércoles, 1 de julio de 2009

Ejemplos de leads para reportajes

A diferencia del lead noticioso, cuya finalidad es brindar el hecho informativo en el primer párrafo a través de las 5 W (qué, quién, dónde, cuándo, cómo y por qué), el lead de un reportaje debe partir de un detalle, una historia particular, una anécdota… una hebra que conduzca al ovillo, pero este hilo, así de fino como lo imaginan, debe ser lo suficientemente fuerte para atrapar al lector y conducirlo a los vericuetos de todo el contenido.

Por eso Álex Grijelmo afirma que el lead del reportaje debe competir con el cruasán del desayuno[1], y muchos docentes lo describen como un gancho cuyo fin es asir la entrada y el cuerpo, argumentos muy válidos para que su construcción sea minuciosamente estudiada, valorada, estructurada y redactada.

El primer párrafo

“El reportaje —género que combina la información con las descripciones e interpretaciones de estilo literario— debe abrirse con un párrafo muy atractivo, que apasione al lector. Por tratarse de un género desligado de la estricta actualidad diaria, no puede ofrecer como arranque, generalmente, un hecho noticioso. Ha de sustituirse tal arma, por tanto, con imaginación y originalidad. A la vez, el arranque debe centrar el tema para que el lector sepa desde un primer momento de qué se le va a informar”, indica el libro de estilo de El País en su norma 2.54. Por tanto, para escoger nuestro lead, debemos tener siempre en mente este concepto. Cuando creemos que hemos indagado lo suficiente sobre un tema, debemos pensar en el detalle, en ese algo particular que conduzca a lo general. Veamos este ejemplo:

La descripción y la metáfora

Humedales, ocho originan vida en Bolivia

“Flamencos de cuello corvado, pico ganchudo, paras finísimas y andares de bailarina. Reptiles tostados al sol, de férreas escamas y movimientos vertiginosos. Rápidas vizcachas, solitarios cactus, flores andinas, cóndores, aguas que reflejan en verdes y azules el idilio de los paisajes del altiplano. Comunarios pescando… La lista de escenas que se entretejen en los humedales de Bolivia es infinita.” (Escape 6/3/05, p 4, Álex Ayala)

¿Encuentras en este lead las 5 W? Claro que no. Ésa es la característica de una entrada de reportaje. Eso sí, el párrafo debe estar ligado al tema y no ser ajeno a él; si no, no tendría sentido.

El trabajo habla de los humedales que representan el 20 por ciento de Bolivia y su importancia para la conservación y biodiversidad de los ecosistemas. Así, el autor acudió a su ingenio y optó por la descripción de escenas y la metáfora (reptiles tostados al sol), para luego desarrollar toda información recopilada.

Tipos de entradas

Aunque no es imprescindible memorizar todos los tipos de entradas existentes, pues es preferible pensar en el contenido que va a tener nuestro lead, conviene conocerlas para elegir la que mejor se adapte a nuestros fines. Martínez Albertos[2] clasifica los leads de reportajes en:

Lead del sumario, que utiliza las 5 W al estilo de la noticia.
Lead del golpe, comienza con un epigrama o una ironía. Ej: “No hay sitio como el propio hogar… para sufrir accidentes”.
Lead de la pintura, basado en la descripción y el color.
Lead del contraste, consiste en exponer dos ideas opuestas para presentar el tema. Ej: “La ciudad ya duerme, pero la sala de emergencias está despierta”[3].
Lead de la pregunta, que inicia con una interrogante concerniente al tema.
Lead del telón de fondo, que consiste en enmarcar geográficamente un hecho o situar psicológicamente al personaje protagonista antes de entrar en la narración de los acontecimientos.
Lead de la cita.
Lead de la extravagancia, que apela a recursos poéticos, asociaron de ideas, recursos literarios que tienden a caricaturizar a una persona, un hecho, una institución, etc.

Por otro lado, Álex Grijelmo añade el envoltorio de datos, la sorpresa, la anécdota y la metáfora con todas sus divisiones (figura, personificación, metonimia, sinécdoque, etc.)[4] como otros recursos válidos para conseguir una buena entrada.

Ahora que conocemos esta clasificación, podemos comprobar que el ejemplo anterior corresponde a lead de la pintura, porque utiliza la descripción y también la metáfora. Y así, a medida que vayamos creando entradas, éstas se acomodarán a la clasificación existente, aunque no perfectamente. Por ejemplo, nuestra primera puede corresponder también al lead de la extravagancia, por utilizar recursos literarios. No importa, un lead de reportaje no tiene que cerrarse a una clasificación específica, más bien puede tomar y combinar distintos elementos de ella[5], incluso nosotros podemos crear nuestra propia entrada, por ejemplo un chiste, una tesis, personificar a una mesa para retratar su vida en la cocina de una familia rica… en fin. Lo importante es que debe mantener su concepción de lo particular para ir a lo general y que esté relacionada con el tema, como ya dijimos y como veremos en los ejemplos posteriores.

El envoltorio de datos

Insectos, zoom a un mundo casi microscópico

“Los insectos mandan, la tierra es el Planeta Insectario. Las estadísticas dicen que en el globo hay al menos 10 trillones. Como define la Universidad de Illinois de EEUU, son más de la mitad de los seres vivos de la tierra. Sólo en un terreno de dimensiones similares a las de un campo de fútbol existen 40 millones de insectos” (Escape 24/4/2005, p 5, Iván Canelas).

En este ejemplo, el autor maneja al menos dos elementos. Distinguimos una aseveración contundente, que Martínez Albertos denominaría lead de golpe; y un envoltorio de datos, que ejemplifica con más detalle Grijelmo. En general, el reportaje habla sobre la microfauna existente en los Yungas de La Paz, y en particular, el autor vio por conveniente acudir a los números, que son exactos, para desafiarnos con una afirmación contundente: “los insectos mandan”. Nuestra percepción natural de seres humanos, diferentes a otros de la Tierra, por tener uso de razón, nos sitúa en un lugar de superioridad, y esta oración nos reta a observar lo contrario. Ése es el criterio que tomó el autor para utilizar esa frase que luego fundamenta con datos. “Los números son fríos, los personajes cálidos. Una buena mezcla puede templar el texto o hay que combinar ambos en todo el trayecto, claro, adecuadamente”, explica Grijelmo[6].

El arranque humano y el tema secundario

La “primas”
Prostitución infantil en la plaza de los Héroes

“¿Y tú no visitas las iglesias? La pregunta provoca una sonrisa en Patricia. Es jueves 5 de abril, Semana Santa, y la mayoría de las adolescentes de su edad recorre los templos de la urbe paceña recordando la Pasión de Jesucristo. ‘Hace tiempo que no lo hago’, responde mientras esconde en uno de sus calcetines un billete de 10 y otro de 20 bolivianos. En la habitación número 11 del alojamiento La Cama Sola, en la calle Jiménez de la zona del Rosario, a pocas cuadras de la iglesia de San Francisco, no hay ningún vestigio de religiosidad. El cuarto es un espacio diminuto que sólo cuenta con un catre de plaza y media cubierto con una frazada estampada de flores, una mesa vacía y un cable suelto que hace tiempo debió conectarse a un televisor. Desde la ventana se vislumbra un horizonte de pared y en la puerta hay un mensaje ilegible escrito en portugués.”

“Son las siete de la noche y el ruido se apodera del centro de la urbe. A pocos metros del hostal se escuchan los bocinazos de la calle Santa Cruz. El sol ya no ilumina, el frío empieza y, a los 16 años, Patricia está lista para volver a la plaza de los Héroes porque para la prostitución no hay feriados”. (Domingo 4/11/07, p 19, Erick Ortega)

Primera cosa, aquí vemos que una entrada no se limita sólo a un párrafo, por tanto, el redactor puede extenderse un poco para presentar su lead. Si echamos una revisión a varios reportajes, seguramente encontraremos algunos casos como éste. Ya entrando en materia, esta investigación habla sobre la situación de prostitución de un grupo de menores de edad denominadas las “primas”, que con mochilas de colegialas en la espalda y manejadas por una proxeneta, esperan a sus clientes en la plaza San Francisco, en La Paz. Éste es el tema central, y si fuera un lead de noticia arrancaría por ahí, por la existencia de una proxeneta que maneja a un grupo de menores de edad en una de las plazas más concurridas de la sede de gobierno, etc. Pero como se trata de un reportaje, su lead debe partir de un detalle. Así, el autor apeló por retratar una historia particular, lo que Grijelmo denomina arranque humano.

Segunda cosa, el autor introduce un tema secundario. El tema central es la prostitución; y el secundario, la religiosidad en Semana Santa, que sale a relucir muy bien para matizar el texto y crear contrastes. Este recurso es acertado porque la investigación se hizo en Semana Santa, cuando los feligreses le dedican más tiempo a las costumbres religiosas y, como sabemos, la Iglesia y los valores morales rechazan la prostitución. Así, podemos buscar temas secundarios dependiendo de lo que vayamos a investigar, y dependerá de nuestra habilidad e ingenio saber dónde y cómo introducirlos[7].

Ya analizando el lead, vemos que autor utiliza una interrogante para arrancar su entradilla, ¿recuerdan el lead de la pregunta? Bien, y lo hace introduciendo el tema secundario: “¿Y tú no visitas las iglesias?”. Como ya dijimos, le servirá para crear contrastes, eso deducimos de “en la habitación número 11 (…), a pocas cuadras de la iglesia de San Francisco, no hay ningún vestigio de religiosidad” y de “la mayoría de las adolescentes de su edad recorre los templos de la urbe paceña recordando la Pasión de Jesucristo. ‘Hace tiempo que no lo hago’”. Luego continúa con una descripción: “El cuarto es un espacio diminuto que sólo cuenta con un catre de plaza y media cubierto con una frazada estampada de flores…” y cuidado en el detalle: “…responde mientras esconde en uno de sus calcetines un billete de 10 y otro de 20 bolivianos”. Tengamos en cuenta que es lo mismo guardar el dinero en un bolsillo que en un calcetín[8].

En conclusión, este lead lleva cuatro elementos: el arranque humano —que engloba a todos los demás—, la pregunta, el contraste y la descripción. Por otro lado, hace uso de dos párrafos para presentar su lead y utiliza un elemento secundario.

La anécdota

El conejo Ricky, un niño que nunca creció

“Carmen no se cambiaba por nadie. Iba a cumplir ocho años y sus papás querían hacer realidad su gran sueño: celebrar su fiesta con el Conejo Ricky. Era mayo de 1983 cuando esperaba en la sala a que apareciese el personaje con cola de algodón. Llegaban sus amigos, la música sonaba y los regalos llovían. A ella sólo le importaba tocar esas enormes orejas blancas. De pronto, escuchó que alguien decía que el personaje de la tele había llegado y estaba allí.”

“La pequeña Carmen no pudo contenerse y corrió hacia uno de los cuartos, que tenía la puerta entreabierta. Con los ojos afilados se acercó y vio que alguien se acomodaba las orejas. La niña se alejó y luego de unos pasos no aguantó más el llanto. Su madre preguntó qué le pasaba. ‘No sabes’, respondió con lágrimas la niña, ‘¡El Conejo Ricky es humano, mamá!’.” (Escape 23/10/2005, p 8, Miguel Vargas).

Analizando esta entradilla, obtendremos lo siguiente: tipo de lead: anécdota o lead de la pintura; tema general, la vida del conejo Ricky, un personaje de la televisión infantil; tema particular (base del lead), la decepción de una niña al ver que el personaje de la tele era un humano y no un conejo, como ella creía; párrafos, dos.

“Las anécdotas irrelevantes son un pobre recurso que debe evitarse. No así las que tengan un claro valor simbólico”, recomienda el Libro de estilo de El País[9]. A esto Grijelmo añade: “las anécdotas aparecerán como lo más peligroso. Para comenzar un reportaje con un acaecimiento curioso, éste deberá resultar significativo en el hilo argumental que deseemos mantener, no sirve empezar con una anécdota irrelevante que se queda ahí”[10]. Debemos considerar estas recomendaciones cuando pensemos en un lead de estas características. En este caso, la anécdota cumple con ambos consejos y gana en efectividad comparándolas con las otras contadas en el cuerpo. Habrá, entonces, que medir la relevancia de nuestro lead cuando decidamos tomar este rumbo.

La siguiente entrada también cuenta una anécdota, y es muy relevante, el mismo título lo sugiere, y ambos se integran muy bien. Resulta que en este poblado existen dos alcaldes, el lead hace énfasis en los inicios de esta peculiar situación, un detalle que cualquiera se preguntaría.
Santa Rosa de Roca, donde todo es posible

“El acuerdo de paz se selló al mediodía. Entonces Braulio y Miguel Ángel Vaca Díez, en pugna por la silla edil, dejaron las amenazas de crucifixión y los bloqueos a la carretera que conecta la Chiquitania con la ciudad de Santa Cruz. Luego del almuerzo familiar, los dos primos saldaron el conflicto el 2005 con una salomónica decisión: agregar un segundo escritorio al despacho de Agente Municipal y dividir el sueldo a 1.800 bolivianos. Desde ese día, ambos reciben oficialmente a los visitantes.” (Escape 5/3/06, p 5, Javier Badani)

La metáfora, asociación de ideas

Otra manera de conseguir un buen lead es apelar a nuestro ingenio, y la asociación de ideas nos puede llevar a conseguir un buen resultado. Qué de interesante se puede rescatar de un recreo destinado a la venta de chicharrón[11]… ¿la cantidad de gente?, ¿cuántos cerdos se matan para un fin de semana?, ¿lo diferente del lugar? Quizá el autor de este reportaje no encontró nada, por eso acudió al ingenio y la metáfora para asociar el restaurante con un escuadrón de soldados.
Chicharrón, la tradición de domingos en Irpavi.

“El escuadrón está listo. Cada uno de los hombres y mujeres se encuentran firmes en sus puestos, con los pertrechos al alcance de la mano. Se preparan para recibir el ataque de las hordas hambrientas que, domingo a domingo, invaden el patio de la Quinta Tunari Las Retamas con la intención de arrasar con los que los esperan en las pailas”. (Escape 1/4/07, p 20, Jorge Soruco)

Para elegir un lead de reportaje, Álex Grijelmo sugiere: “es mejor echar un vistazo, sin consultar las notas, a todos los apuntes que hemos retenido mentalmente sobre el tema en cuestión. En la amalgama de información obtenida sobresaldrán generalmente un par de anécdotas, un hecho extraño, un chiste, una situación dramática, una paradoja, la descripción de un espacio,,, Ya tenemos algo”, y añade: “Y cuando no hallemos nada relevante en nuestras anotaciones, siempre cabe el recurso de la metáfora, de la frase escrita con brillantez para retratar la realidad”. La metáfora, por tanto, es una buena técnica no sólo para auxiliar leads de reportajes irrelevantes, sino también para escribir buenos leads, como elementos de combinación en diferentes partes de nuestro trabajo, y hasta de titulares, por lo que es bueno estudiar los diferentes tipos de metáforas. Grijelmo, en El estilo del periodista, aborda algunas como la personificación, greguería, reificación, sinécdoque, metonimia, figura y comparación; no obstante, podemos consultar más formas y con mayor profundidad en un libro de gramática.

La descripción, el detalle

Juan Recacoechea: “tuve que disfrazarme para ir a los bares de mala muerte”
“Sus lentes se ajustan a la punta de la nariz como un zapato y viste una larga gabardina, la típica de las novelas negras, su género de preferencia. Tiene el gesto gris y descreído de los funcionarios, pelambrera blanca y una manera desganada de fumar. Es Juan Recacoechea, el espigado autor del libro American Visa, en el que se ha inspirado la película dirigida por Juan Carlos Valdivia, que ha triunfado en las salas de cine del país.” (Escape 20/11/05, p 11, Iván Canelas)

Si bien ésta es la entrada de una entrevista, encaja muy bien para citar un ejemplo de lead descriptivo. Lo que hay que considerar a la hora de utilizar la descripción es que debe poseer la capacidad de transportarnos, de hacernos sentir como si nosotros realmente estuviéramos en ese lugar. Un lead descriptivo se caracteriza por esto, y lo conseguimos con el detalle.

“Todo buen reportero tiene los ojos puestos en los detalles. Los detalles tienen la capacidad de exhibir un cuadro mayor de una situación, el trasfondo y frecuentemente, el mensaje oculto y silencioso. Los libros colocados en el escritorio del entrevistado, las llamadas telefónicas y lo dicho en ellas, el número de cafés que bebe, los cuadros y las fotografías en las paredes, todos son detalles que pueden ayudar a describir una situación”[12], decía el periodista boliviano Harold Olmos en el Tercer Curso de Actualización para Periodistas, y este consejo no se debe olvidar en ningún momento, pues no sólo nos servirá para describir, también para nuestros reportes diarios, entrevistas, crónicas, etc.

Aquí otro ejemplo de lead descriptivo:

El cemento une a dos comunidades

“La cuenta regresiva empezó. La sirena anuncia a los obreros de la cantera de Catavi y a los campesinos del lugar que en 10 minutos más habrá una explosión de consideración. Todo es silencio. Un ave pasa rauda por el cielo azul mientras que en la lejanía apenas se escucha el mugido de una vaca, que inmediatamente es acallado por una nube de polvo café precedida por un ruido ensordecedor. Después, el silencio vuelve a reinar en el altiplano, en cercanías al lago Titicaca.” (Escape 1/6/07, p 14, Wilma Pérez)

¿Las imágenes aparecen en tu mente; te sientes en ese lugar? Si no, quiere decir que es una mala entrada. Pensemos en eso cuando decidamos arrancar por ahí.

La cita textual

Tupiza, el hechizo de los cerros colorados
“Viva Tupiza, carajo, aunque no haya trabajo”, cantaba el querido guitarrista tupiceño Alfredo Domínguez. Y es que esta localidad del sur de Potosí, en la región Sud Chichas, encierra algo especial que embruja a todo el que la visita, por lo que se ganó el calificativo de ‘la joya de Bolivia’.” (Escape 1/6/07, p 21, Patricia Cruzado).

Aquí también vale el consejo de la anécdota, por tanto, si vamos a utilizar una cita textual, debe ser relevante. Veamos un par de consejos de las Normas básicas para los servicios informativos, de la agencia EFE:

4.13 No se debe comenzar un lead con una frase entrecomillada. El primer párrafo de la información debe ser obra del redactor o del editor.

4.15 Sólo en casos muy excepcionales, cuando la frase entrecomillada sea breve y defina de una forma directa, ingeniosa y agresiva la situación, ésta podría ser el comienzo de un lead. Ejemplo: “Me la pagaréis”, dijo el reo, Fulano de Tal, a los miembros del Tribunal que le condenaron hoy a 30 años de prisión por el asesinato de un compañero de trabajo.

Se entiende que una frase textual es atribuida a una persona o un documento, y muchas veces es una salida “facilona” para empezar una noticia o un reportaje, incluso, se puede tomar como una actitud de pereza mental para salir del atolladero[13]. No obstante, sabiéndola utilizar, puede convertirse en un buen recurso para iniciar un lead. Eso sí, no es necesario que sea corto, pueden haber testimonios largos que por su importancia merezcan transcribirse.

Las 5 W

El 80% de la droga boliviana llega a manos de las mafias brasileñas

“El 80 por ciento de la droga producida por cárteles bolivianos es enviada a Brasil, informaron fuetes diplomáticas de ese país, cuyo Gobierno está a muy poco de reclamar a Bolivia por el incremento del narcotráfico.” (La Razón 10/6/07, p 8a)

Ésta es una entrada por demás conocida, es decir, arrancar el reportaje con el quién, qué, cuándo, dónde, cómo y por qué, al estilo de una noticia. La diferencia es que el reportaje no llevará la estructura de la pirámide invertida; más bien, presenta el elemento central en el primer párrafo y lo puede desarrollar cronológicamente o por capítulos, con documentos, testimonios, diferentes ángulos, pluralidad de fuentes, notas de apoyo, etc.

Este tipo de entradas son muy habituales en las ediciones diarias de los periódicos, y en su mayoría pertenecen a reportajes informativos, cuyos temas están basados en la coyuntura —pudiendo una noticia convertirse en un reportaje— y conservan su lenguaje ágil y objetivo sin permitirse licencias literarias, como vimos anteriormente. La razón es simple, estos reportajes, al igual que las noticias, tienen el objetivo de informar ágilmente, de ir al punto, por eso están redactados en un estilo informativo, comienzan por el centro y desglosan los detalles en el cuerpo, incluso, pueden llevar títulos noticiosos, como este ejemplo:

El MAS y aliados apelan a las FFAA para sesionar en Sucre

“El Movimiento Al Socialismo (MAS) y sus aliados de la Brigada Patriótica propusieron que la Asamblea Constituyente sesione en un cuartel de las Fuerzas Armadas (FFAA) como la “opción inmediata” para garantizar la instalación, en Sucre, de las plenarias y concluir en los siguientes 29 días la redacción del nuevo texto constitucional.” (La Prensa 15/11/2007, p 3a)
Sin embargo, no todos los reportajes cuya entrada esté basada en las 5 W tienen que ser coyunturales, pueden haber casos en los que el redactor, por distintas razones, opte por usar este lead, lo que no está mal.

El párrafo final

No es asunto de este capítulo tratar el párrafo final de un reportaje, pero un par ejemplos mencionados nos dan pie a ello. En pocas palabras, el párrafo de cierre debe dejar al autor con ganas de querer saber más, causar una intriga, interesarse en el tema, etc. Con este fin, podemos brindar datos desconocidos, anunciar algo que vendrá respecto del tema o volver a la historia inicial, esto último, en periodismo, se le llama redondear la historia. Jaime Iturri[14], en una clase de redacción lo graficaba de esta manera:

—Escribir un reportaje es como hacer el amor.
—Por qué.
—Porque lo mejor está al principio y al final.

En otras palabras, a diferencia de la noticia, que le presta menos importancia a los párrafos siguientes, el cierre de un reportaje debe pensarse y revisarse, por eso no debe ser recortado. Una forma es volver al principio, como se hace en el reportaje de la prostitución infantil en la plaza de los Héroes[15]. En la entrada, el autor comienza con Patricia, personaje central del lead, luego desarrolla el tema: el grupo de las “primas”, el proxenetismo en menores de edad, cómo funciona el negocio, los proxenetas… para luego volver al principio, es decir, a Patricia:

“Sus diminutos ojos negros brillan. Se despide con un ‘hasta mañana’. Dobla la esquina que une las vías Jiménez y Santa Cruz. Desciende hacia la plaza de los Héroes para continuar su trajín cotidiano. Lleva encima una sonrisa y en uno de los calcetines los 30 bolivianos que valió la conversación. Lo último en perderse de vista es su mochila de colegiala. Mientras se va, el resto de la ciudad continúa viviendo la Semana Santa.”

Lo mismo ocurre con el ejemplo del conejo Ricky. Allí, el autor, para redondear el tema, recuerda a la niña decepcionada que arrancó su entrada, aunque con apenas una mención:

“En una ocasión se me acercaron cuatro señoritas. ‘¿Conejo, te acuerdas de mí? Yo me ruboricé y dije que no. Eran modelos. ‘Conejo, no te pongas mal, si tú nos has enseñado a mirar las cámaras de frente’. Entonces, recordé a cuatro niños que venían a ‘Tris Tras Trece’. Ese instante deja correr la mirada muy lejos. ‘Cuando la gente me reconoce con cariño, me digo que valió la pena’. Y un silencio largo se acongoja en su garganta, como recordando la frase de la niña que decía: ‘¡El Conejo Ricky es humano’.”

NOTAS

1 Taller de edición de textos periodísticos con Álex Grijelmo, extraído de www.fnpi.com
2 MARTÍNEZ ALBERDOS 1993:305
3 Ejemplo extraído de Una noche en la sala de emergencias. http://alexayala.blogspot.com/
4 GRIJELMO 1997: 330
5 Por eso en el subtítulo del primer ejemplo preferí “La descripción y la metáfora” a “El lead de la Pintura”, pues los elementos, en mi criterio, son más importantes que la clasificación.
6 GRIJELMO: 1997: 330
7 El tema secundario puede ser utilizado en cualquier tipo de entradilla. En este caso, surgió en un arranque humano.
8 Ver página 5, El detalle
9 EL PAÍS: 1900:34
10 GRIJELMO 1997: 62
11 Plato típico boliviano que tiene como ingrediente principal trozos de cerdo fritado a la sartén con maíz y chuño.
12 OLMOS, Harold. Técnicas de reportaje y redacción. Tercer Curso de Actualización para Periodistas. Asociación de Periodistas de La Paz (APLP), 21 de mayo de 2007.
13 Solíamos optar por ello en la Universidad.
14 Profesor de Redacción y Periodismo en la Carrera de Comunicación Social de la Universidad Mayor de San Andrés, con itinerario en medios públicos y privados.
15 Ver página 3, El arranque humano y el tema secundario.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
AGENCIA EFE (1989) Normas Básicas para los servicios informativos. Efe: Madrid.
EL PAÍS (1990) El País, libro de estilo. El País: Madrid.
GRIJELMO, Álex (1997) El estilo del periodista. Tauros: Madrid
HOLMOS, Harold (2007) Técnicas de reportaje y redacción. Tercer Curso de Actualización para Periodistas (APLP): La Paz.
MARTÍNEZ ALBERTOS, José Luis (1993) Curso general de redacción periodística. 2da edición. Paraninfo: Madrid.

Por: Wilfredo Jordán